Los emprendedores venezolanos que embellecen las mascotas de los santandereanos

Clainer Bautista y Karina Pérez son dos caraqueños, amantes de los animales y apasionados por alcanzar sus sueños. Salieron de su país ligeros de equipaje, con sus mascotas, y con unas ganas enormes de emprender y “hacer una vida” en Bucaramanga.
Llevan siete años casados. Hace seis años llegaron a Colombia gracias a una oportunidad de trabajo. Más o menos para esa fecha, llegaron a sus vidas Dagger y Chapulín, dos “perros estilosos”, yorkshire terrier, los amores de sus vidas. Hace casi dos años, finalmente, lograron emprender, y abrieron un espacio para embellecer las mascotas de los santandereanos: Spacio Grooming.
El tiempo les ha dado algunos vuelcos a sus vidas, pero la perseverancia y el trabajo duro les han permitido quedarse a conquistar la ‘Ciudad Bonita’.
¡Aquí su historia!

Karina, aunque orgullosa de su país, recuerda siempre que sus raíces son santandereanas. Su madre es de Málaga y su padre de Rionegro. Se fueron hace un tiempo. Por aquel entonces la situación en Venezuela era prometedora, por lo que se radicaron en Caracas. Karina nació allí. Cuando la situación empezó a tornarse crítica decidieron volver a Colombia.
Sin embargo, para el regreso Karina ya había conocido a Clainer, con quien se casó y llegó aquí. Desde entonces han pasado siete años. Y aunque ya habían viajado un par de veces al país, a Bucaramanga solo habían venido una vez.
Hace seis años, en su arribo a la capital santandereana, el padre de Karina los apoyó con una oferta laboral, mientras lograban “adaptarse”, como ellos lo llaman, pero pensando siempre en un objetivo común: emprender.

Además de sueños, gustos y pasiones, que los llevaron a compartir sus vidas, Karina y Clainer comparten un profundo amor por los animales. Tienen dos Yorkshire terrier: Dager y Chapulín y hace poco adoptaron una gatita que se llama Chabela. Esa entrega por los peludos los llevó a emprender con una estética canina de alto nivel: Spacio Grooming.
Ambos se prepararon profesionalmente en Venezuela, aunque en áreas diferentes. Sin embargo, Clainer siempre se había visto motivado por estudiar todo sobre estética canina. “Antes de pensar en abrir este espacio tenía conocimientos básicos, pero no quise ejercer una tarea tan importante de manera empírica. Aún hoy continúo capacitándome en técnicas y cosmética”, comenta.
“La clave para poder pensar en hacer una vida en Bucaramanga ha sido insistir y poner el corazón, día tras día, en nuestro proyecto”.

Siempre han rechazado a aquellos que no tratan a las mascotas con el valor que merecen, como uno de los miembros más importante de la familia. “Ellos merecen las mejores condiciones y atenciones. Por eso encaminamos nuestros proyectos profesionales a tener un espacio exclusivo para ellos: con las mejores técnicas, las mejores herramientas y en un lugar que los haga sentir tranquilos y seguros”, comenta Karina.
“Las mascotas, nuestros clientes, deben tener lo mejor”. Para ella no se trata solo de un baño. Dedicar completa atención al cuidado de una mascota influye directamente en la vida de los amos en casa, y con ese objetivo planea cada paso que dan en Spacio Grooming.

Limpieza de oídos, dientes, pulpejos, lagrimales y genitales, además de corte de pelo y de uñas es lo que ofrecen en Spacio Grooming. Las mascotas que llegan allí reciben un baño profundo, y dependiendo del pelo pueden también adquirir un tratamiento: termoprotector, medicado, blanqueador, hidratante, o para piel sensible. En definitiva, los consentidos de los hogares santandereanos también son los consentidos de estos emprendedores. “Tenemos los mejores productos y siempre estamos actualizándonos en técnicas”, señalan.
Eso sin mencionar que aquellos peludos que participan en competencias o exposiciones, también tienen un lugar importante en Spacio Grooming. Scissors, stripping, clipperwork, cardin, blending y top-knot son algunas de las técnicas de corte que practica Clainer.

Por esto, y porque lo más importante es el confort y la calidad, quien lleva su mascota a Spacio Grooming debe disponer de al menos tres horas. “Nosotros ofrecemos un servicio personalizado. Ya conocemos a los clientes habituales, el tratamiento y la técnica que necesitan. Sin embargo, cuando llega un nuevo cliente le asesoramos para que podamos tener el resultado que queremos: una mascota limpia, que luce saludable y, por supuesto, con mucho estilo”, comenta Karina.

“Nosotros respetamos a nuestros clientes, no hacemos cortes que puedan irritar su piel o que vayan en contra del estilo de su raza”.
Los clientes de Spacio Grooming no solo se van como “perros estilosos” sino que además tienen una sesión de fotos personalizada, que Karina y Clainer regalan a los dueños y usan para mostrar su trabajo en redes sociales: @spaciogroomingbga.

Spacio Grooming ha significado para ellos una nueva vida, y Bucaramanga la ciudad que les dio todas las oportunidades para empezar a construirla. Nunca la consideraron una ciudad de paso, en cambio sí el hogar al que le esperan retribuir al menos una parte de lo que les ha dado.
“Bucaramanga es una ciudad de oportunidades. Mientras trabajes, te adaptes a la cultura y hagas las cosas correctamente, es una ciudad estupenda. Por eso con Spacio Grooming quisimos hacer las cosas bien desde el principio, crear empresa con bases sólidas, lo que nos permite también darle tranquilidad a nuestros clientes”.
Hay muchas personas a las que quizá no les ha ido bien, pero nosotros no podemos decir eso. Nos ha ido súper bien”. Y a pesar de que ellos, a diferencia de muchos migrantes que ni siquiera habían visto la capital santandereana en el mapa, sí tenían familiares acá, no consideran que eso fuera lo único importante para llegar a donde están hoy. Clainer y Karina le atribuyen su éxito a la constancia y el trabajo duro.

El 1 de noviembre se cumplen dos años desde que tomaron el riesgo de emprender. Ha sido una tarea difícil, pero no imposible. Los clientes satisfechos, la demanda que ahora tienen, los dos empleos que han podido generar y el aporte a la economía santandereana son prueba de ello.
“Queremos ampliar el espacio. Ahora nos vemos cortos porque la demanda ha crecido, porque hay muchos clientes satisfechos y eso hace que lleguen más y más”.
A pesar del éxito y los frutos recogidos, Karina y Clainer no olvidan que lo más importante sigue siendo su filosofía de vida y negocio, lo demás viene por añadidura.